Existe una gran preocupación entre los líderes mundiales por la situación que vive el planeta sobre los riesgos globales y la reunión del G7 a finales de agosto en Biarritz puso de manifiesto esta inquietud.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China es una gran preocupación para el G7, porque no sólo afectaría perjudicialmente al resto de las economías mundiales si no que también lo haría de forma especial a la economía europea. Las políticas proteccionistas de Trump se han intensificado e incluso han hecho crecer a la economía norteamericana, probablemente ese sea su caballo electoral de cara al proceso electoral de 2020 en Estados Unidos. A esto se le llama “no dar puntada sin hilo”.

En Biarritz se han abordado algunos de los principales riesgos globales, en especial economía y medio ambiente. El cambio climático, tantas veces anunciado tras ocho meses desde la celebración del World Economic Forum, se revela como una angustiosa realidad; los incendios de la amazonia brasileña de agosto, las elevadísimas temperaturas récord de Europa este verano o el derrumbe del primer glaciar en el ártico revelan que tal vez estemos en un camino irreversible

Fuente: Boletín Diario de Seguros, por Jose María Elguero, profesor de ICADE