El cambio climático también es una oportunidad de negocio, así lo asegura Marsh en un nuevo artículo realizado por su Servicio de Estudios. Y es que, la transición a un nivel de emisiones de dióxido carbono bajo crea oportunidades de eficiencia, innovación y crecimiento que se extienden a todos los sectores más allá de las industrias más contaminantes, como la energía y el transporte. Las empresas pueden ahorrar costes en energía y materiales, atender las nuevas necesidades de los clientes, mejorar su reputación y atraer y retener mejor al talento, si logran reducir sus emisiones y las de sus clientes y proveedores.

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