D. José Mª Pimentel (DacBeachcroft)

Los turistas británicos Deborah Briton, Paul Roberts y Charlene Briton se enfrentaban a penas de prisión por la comisión de un presunto delito de fraude tras presentar una reclamación por una intoxicación contraída durante sus vacaciones en España.

Thomas Cook, el tour operador contra quien presentaron la reclamación, vio indicios claros de fraude y decidió iniciar un procedimiento civil ante un Juzgado de Distrito de Liverpool que, ante la gravedad de los hechos y la posibilidad de que fuesen constitutivos de delito, trasladó el caso al Tribunal Superior de lo Penal de Liverpool.

La primera sesión del juicio penal tuvo lugar el 10 de agosto de este año, y el pasado 16 de octubre el Tribunal condenó a Paul Roberts a quince meses de prisión y a Deborah Briton a nueve meses, tras haberse retirado los cargos frente a la hija de esta, Charlene Briton.

En la sentencia se avisa que esta va a ser la hoja de ruta a seguir por los tribunales en casos de reclamaciones fraudulentas y destaca la codicia que llevó a los reclamantes a pretender obtener una indemnización por su supuesta enfermedad no padecida. Es el propio juez el que espera que la sentencia sirva de escarmiento a aquellos que pretenden obtener una indemnización sin un motivo.

No podemos más que coincidir con el Tribunal en el hecho de que la codicia es la que movió a los reclamantes a presentar estas reclamaciones, puesto que no se conformaron con reclamar una falsa intoxicación en uno de sus periodos vacacionales, sino que reclamaron por dos periodos vacacionales en Mallorca, en los años 2015 y 2016, haciendo suyo el dicho: La avaricia rompe el saco…

Además, la sentencia también ilustra las pistas que llevaron a  sospechar del posible fraude, como por ejemplo, los mensajes publicados por los reclamantes en las redes sociales, en los que destacaban como estaban disfrutando de las vacaciones cuando supuestamente estaban enfermos a causa de los alimentos servidos en el hotel.

¿Será este el freno definitivo a las falsas reclamaciones por intoxicación? Sin duda esta Sentencia va a ayudar mucho a que aquellos turistas cegados ante la posibilidad de conseguir dinero fácil se lo piensen antes de firmar una hoja de encargo; ya no es solo que no consigan una indemnización, es también la posibilidad de pasar las siguientes vacaciones entre rejas por jugar a ser un profesional del fraude.

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Fuente: Newsletter DacBeachcroft 6 de noviembre de 2017 – D. José Mª Pimentel, Socio DacBeachcroft