La mediación es el último campo que el Ministerio de Justicia pretende potenciar para paliar el atasco judicial, campo hasta ahora, poco explotado en España. La flexibilidad de sus trámites, la agilidad procedimental y mejores costes económicos y personales para empresas y particulares son algunos de los alicientes para mejorar la resolución de los conflictos. El Ministerio busca promover este ámbito sustituyendo la norma basada exclusivamente en la voluntariedad, por otro de “obligatoriedad mitigada“.

El anteproyecto de ley establece la mediación como un trámite previo para acceder a los juzgados. Cabe destacar que los datos trazan una situación urgente, donde seis de cada diez juzgados están sobrecargados, y más de un 20% supera el indicador de carga de trabajo en un 150%, datos, como comentábamos antes, de importante alerta. Esta situación es propia del carácter de las sociedades regidas por el “sistema civil law”, según comenta Maria Eugenia Gay.

Encontramos en el texto, que la mediación se plantea como una prestación dentro del derecho a la asistencia jurídica gratuita, la cual aplica nuevas reglas en la condena si no se cumpliera la mediación previa. Para mejorar y optimizar esta idea, se creará una Comisión de Seguimiento del Impulso de la Mediación para evaluar la adaptación de la ley.

Los asuntos polémicos o controversias que caracterizan esta situación son, en primer lugar el establecimiento de un plazo de entrada en vigor de la norma de tres años, y en segundo lugar, que no se contemple el asesoramiento previo del abogado en los procesos de mediación.

“La justicia tardía no es justicia” cita que refleja las diferentes variantes de resolución de conflictos, y que estudia la saturación de los juzgados y tribunales.

Fuente: artículo “La mediación, el antídoto contra el atasco judicial” del periódico CincoDías