Panorama económico y sectorial 2018 cuarto trimestre

Fundación MAPFRE ha publicado su informe “Panorama económico y sectorial 2018: perspectivas hacia el cuarto trimestre”.

La proximidad del final del ciclo monetario expansivo y el aumento previsible de la presión fiscal han hecho que se revisen a la baja las previsiones de crecimiento de la economía.

Según el propio informe:

De esta forma, a partir de 2019 el crecimiento global aún estará liderado por Estados Unidos pero su dinámica será menor, dando lugar a un escenario central de ajuste suave en el que el PIB global se ubicará en torno al potencial. A este crecimiento contribuirán de manera similar desarrollados y emergentes (aunque en menor medida que antes), y se dará en el marco de una pérdida de coordinación de la política monetaria a nivel global. Además, el crecimiento económico global coexistirá con una paulatina aceleración de la inflación y un endurecimiento de las condiciones financieras como efecto del avance de la normalización de la política monetaria en los Estados Unidos y su efecto en los mercados emergentes. Cabe destacar que habrá divergencias visibles en la senda de crecimiento de los diferentes mercados emergentes, las cuales serán proporcionales a los excesos cometidos en el pasado (fortaleza de sus fundamentales versus desequilibrios acumulados). En este sentido, es previsible que Argentina y Turquía atraviesen una recesión como resultado de los efectos de la normalización monetaria y sus efectos sobre la reversión de flujos de cartera. El crecimiento global se enfrenta a una amplia gama de riesgos:

  • riesgos relacionados con la escalada tarifaria global
  • riesgos derivados del encarecimiento del petróleo en un entorno de todavía moderado crecimiento (estancamiento) secular; riesgos soberanos regionales
  • riesgos geopolíticos y de gobernanza globales.

Nuestro escenario mantiene fuertes sesgos a la baja en crecimiento e inflación, pero está motivado fundamentalmente por la interacción entre los riesgos derivados de la gestión económica y comercial de Estados Unidos, y de los desequilibrios y la capacidad de represalia financiera y comercial de China. Todo ello, además, amplificado y distribuido a través de canales reales y financieros con los mercados emergentes como protagonistas. Así, el escenario alternativo (el de una corrección abrupta y desordenada) es poco menos probable que nuestro escenario central.

Sin embargo, según el mismo informe, las  expectativas de la industria aseguradora española “continúan siendo favorables”, específicamente para el desarrollo de las líneas de No Vida y Vida Riesgo, “aunque su crecimiento podría verse afectado por la ralentización de la economía”, se matiza.

Puede consultar el informe completo en el siguiente enlace.