Incremento de reclamaciones por intoxicaciones alimentarias en hoteles españoles

El incremento desmesurado del número de reclamaciones presentadas por turistas británicos por supuestas intoxicaciones contraídas durante su estancia en hoteles españoles no es ya una novedad.

Tampoco lo es el hecho de que tanto los hoteleros como los Tour Operadores han intentado unir fuerzas para, de alguna manera, hacer frente a este tipo de reclamaciones fraudulentas que están suponiendo a los hoteleros españoles y a sus aseguradoras pérdidas muy elevadas.

La medida disuasoria más relevante por parte de los Tour Operadores hasta la fecha para prevenir la interposición de reclamaciones falsas por intoxicación alimentaria ha sido la acción judicial, que ha derivado en lo que se cree que es el primer procedimiento por una estafa de este tipo que se sigue ante los Tribunales Penales Ingleses.

Los denunciados son Deborah Briton, Paul Roberts y Charlene Briton, quienes reclamaron una indemnización de 52.000 Libras por una supuesta intoxicación alimentaria contraída durante su estancia en un Hotel en Palma de Mallorca.

Indicios de fraude

Ante los indicios de fraude Thomas Cook formuló demanda civil por daños y perjuicios contra estos huéspedes, demanda que fue inicialmente asignada a un Juzgado de Distrito de Liverpool. Esto no obstante, ante la gravedad de los hechos y al existir indicios de la comisión de un posible delito -calificado como un “fraude sofisticado con un valor relativamente alto de dinero reclamado”- el Juez del Distrito decidió remitir la causa al Tribunal Superior de lo Penal de Liverpool.

El 10 de agosto tuvo lugar la primera sesión del Juicio Penal. Durante el transcurso de la vista, se comunicaron los cargos penales a los acusados, quienes negaron cualquier tipo de responsabilidad. Durante esta vista, se estableció el calendario de actuaciones procesales y fijó el 19 de marzo de 2018 como la fecha del comienzo de la vista oral que se desarrollara a lo largo de 5 días.

Además, el Juzgado admitió la prueba propuesta por el Tour Operador consistente en la elaboración de un dictamen pericial por parte de un experto en seguridad alimentaria a los efectos de acreditar que el Hotel cumplía con la normativa de aplicación en esta materia y para demostrar lo infundado de la reclamación presentada por los ahora denunciados.

Los acusados se enfrentan a una posible condena de entre 18 meses y 6 años de prisión. No cabe duda de que si se dictase una Sentencia condenatoria se reducían aún más el número de reclamaciones dudosas o infundadas y se estaría enviado un mensaje claro a aquellos que pretenden hacer del fraude un medio de vida o una forma de lucrase indebidamente.

Igual de claro ha sido el mensaje enviado por la Primera Ministra de Inglaterra Theresa May, quien ha advertido acerca de las duras penas de cárcel a las que se enfrentan los turistas Británicos que pretenden simular intoxicaciones alimentarias. A  la luz de estas nuevas noticias no cabe duda de que estamos presenciando el principio del fin de esta oleada sin sentido de reclamaciones; siéntense, relájese y disfrute del fruto de sus esfuerzos durante los últimos años.

Fuente: Newseltter Dac Beachcroft 21 de septiembre de 2017 – D. José Mª Pimentel, Socio Dac Beachcroft