El mercado global de la construcción atraviesa un momento de fuerte tensión. La reactivación de los aranceles comerciales y la fragmentación de las cadenas de suministro han disparado los costes de los materiales esenciales para la edificación y las infraestructuras. Según el informe “Las tensiones comerciales y el sector de la construcción: cómo afrontar las interrupciones en la cadena de suministro”, elaborado por Control Risks para QBE, el escenario actual plantea riesgos significativos que inevitablemente alcanzarán al sector español.
Un efecto dominó que parte de EE. UU.
En el primer trimestre de 2025, los costes de insumos en construcción aumentaron un 9,7% en Estados Unidos, principalmente por los aranceles al acero y la madera canadiense, así como por la fuerte presión sobre el cobre. Este incremento amenaza con trasladarse a Europa y, con ello, a España.
Algunos datos clave:
- Acero: EE. UU. ha impuesto un arancel del 25% al acero canadiense, encareciendo el material y generando retrasos.
- Madera: hasta el 70% de la madera que importa EE. UU. procede de Canadá y soporta aranceles de hasta el 35%, lo que ha elevado los precios a máximos históricos.
- Cobre: su precio en EE. UU. ha subido un 29% en 2025, presionando a sectores estratégicos como infraestructuras y energías renovables.
- Cemento: aunque menos expuesto a la volatilidad comercial, concentra el 8% de las emisiones globales de CO₂, situándolo en el centro del debate sobre sostenibilidad.
España: entre el alza de costes y la transición sostenible
El impacto de esta situación no tarda en sentirse en el mercado español. Tal y como explica Natalio García, Director de Construcción de QBE Iberia, nuestro país mantiene vulnerabilidades claras:
- Dependencia de la madera importada, con precios al alza por los aranceles a Canadá y países nórdicos.
- Volatilidad del aluminio, marcada por las sanciones a Rusia.
- Encarecimiento progresivo del cobre, que afecta tanto a plazos como a costes de proyectos.
A estas presiones se suma un segundo frente: la transformación hacia la sostenibilidad. El sector de la construcción en España está sujeto a objetivos cada vez más exigentes en eficiencia energética y reducción de emisiones. Los fondos europeos y la regulación están impulsando el uso de materiales con menor huella ambiental, como el hormigón bajo en carbono o la madera certificada.
Gestión del riesgo como factor estratégico
La conclusión del informe es clara: las empresas constructoras y promotoras deben reforzar su resiliencia ante un contexto incierto. Diversificar cadenas de suministro, integrar la gestión de riesgos geopolíticos y apoyarse en seguros especializados y consultoría serán pasos clave para mitigar los efectos de esta coyuntura.
El panorama obliga a mirar más allá del corto plazo. La combinación de costes crecientes, escasez de mano de obra y exigencias de sostenibilidad redefine la planificación y obliga a repensar las estrategias de gestión de riesgos en el sector.

