La Fundación Mutualidad y AGERS (Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros) organizaron el pasado 7 de noviembre un evento clave para abordar un tema emergente: el envejecimiento como riesgo empresarial. En un debate que reunió a expertos en gestión de riesgos, recursos humanos y directivos de diversas entidades, se exploraron los retos y oportunidades que presenta el envejecimiento de la fuerza laboral para las empresas en España.
Durante el evento, se destacó la importancia de la gestión intergeneracional y la colaboración en los equipos de trabajo, promoviendo un enfoque que integre tanto a empleados jóvenes como a profesionales senior. La discusión también incluyó recomendaciones para incluir la edad en las políticas de diversidad e inclusión, sugiriendo que los Consejos de Administración impulsen una «mesa de edad», para tratar estos temas de forma estructurada, similar a otros ejes de diversidad como género y orientación sexual.
Los ponentes señalaron que las organizaciones deben tomar medidas preventivas para evitar los riesgos legales derivados del edadismo y otros posibles conflictos de discriminación. La ley 15/2022 fue citada como un marco jurídico que ampara los derechos fundamentales de los empleados senior, con ejemplos de reclamaciones y sanciones considerables impuestas a empresas por incumplir estos principios. Los expertos recomendaron que los Consejos de Administración y los departamentos de Recursos Humanos evalúen el potencial impacto de estos riesgos en sus decisiones estratégicas.
Además de las implicaciones legales, se subrayó la necesidad de ofrecer oportunidades de formación continua a los empleados senior, promoviendo la transferencia de conocimiento y mentorías entre generaciones. Esta medida, explicaron los expertos, no solo ayuda a reducir el riesgo de pérdida de talento experimentado, sino que también favorece una cultura organizacional inclusiva y colaborativa.
Finalmente, los panelistas instaron a las organizaciones a desarrollar metodologías de gestión de riesgos que incluyan fases de diagnóstico, control, financiación y administración, y a establecer códigos de buenas prácticas y ética para abordar el edadismo. «La colaboración intergeneracional no solo es posible, sino que es esencial para construir organizaciones resilientes y socialmente responsables», concluyeron los expertos en un llamado a potenciar el diálogo y la convivencia en el entorno laboral.
Fuente: AGERS
