WTW, a través de su equipo de Special Contingency Risks (SCR), ha publicado el informe Crisis Management Annual Review 2026, en el que analiza la evolución de los riesgos de seguridad y gestión de crisis a nivel global, con especial foco en América Latina.
El informe pone de relieve el papel clave del seguro de contingencias especiales (Special Crime o KRE) como herramienta fundamental para gestionar riesgos como el secuestro, la extorsión o la inseguridad, en un contexto en el que las empresas refuerzan cada vez más su responsabilidad en la protección de sus empleados a nivel global.
En el caso de América Latina, el análisis destaca que el secuestro continúa siendo una de las principales amenazas, con un repunte significativo en la segunda mitad de 2025. Países como México, Colombia o Brasil concentran gran parte de estos incidentes, asociados a organizaciones criminales, grupos armados o bandas urbanas, mientras que en otros mercados como Perú o Ecuador se observa una creciente implicación de redes vinculadas a economías ilícitas.
El informe también señala una evolución en las técnicas utilizadas, con un aumento de los secuestros exprés y virtuales —estos últimos impulsados por el uso de inteligencia artificial—, así como de prácticas como los honey traps, lo que incrementa la sofisticación del riesgo.
En paralelo, el entorno geopolítico y la inestabilidad regional están influyendo en la evolución de estos riesgos. El aumento de la presencia militar de Estados Unidos en determinadas zonas podría alterar las dinámicas del crimen organizado, favoreciendo la diversificación de sus fuentes de ingresos hacia actividades como el secuestro y la extorsión.
Todos estos factores contribuyen a un entorno más volátil e incierto, caracterizado por un previsible aumento de las protestas sociales y políticas, así como por una mayor actividad de grupos ilegales que utilizan el secuestro y la extorsión como herramientas clave de financiación y control territorial.
En este contexto, el informe subraya la importancia de los seguros de Special Crime como elemento esencial en la gestión del riesgo. Estas soluciones, diseñadas de forma personalizada, permiten a las organizaciones contar con acceso permanente a servicios especializados de respuesta ante crisis, reforzando el cumplimiento del duty of care.
De cara a 2026, el informe anticipa un deterioro moderado pero sostenido de la seguridad en la región, impulsado por la mayor influencia del crimen organizado, las tensiones geopolíticas y los cambios en las dinámicas económicas ilícitas.
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