Beazley ha advertido sobre el creciente nivel de riesgo al que se enfrentan los centros de datos, en un contexto marcado por la tensión geopolítica, la incertidumbre económica y el debate social en torno a la inteligencia artificial. Así lo ha señalado Tim Turner, responsable de riesgos MAP (Marine, Accident & Political) de Beazley, quien ha subrayado la necesidad de que el seguro evolucione para desempeñar un papel más estratégico en la protección de estas infraestructuras.
Según Turner, los centros de datos se están convirtiendo progresivamente en objetivos de protestas y acciones de interrupción, al situarse en el centro de las tensiones que genera el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. Como infraestructuras clave para el funcionamiento del ecosistema digital, representan el progreso tecnológico, pero también suscitan inquietudes relacionadas con su ubicación, su impacto social y el futuro del empleo, factores que ya han provocado oposición durante 2025.
El directivo advierte de que esta resistencia, que hasta ahora se ha manifestado principalmente en el ámbito digital, podría trasladarse al plano físico en 2026, incrementando la exposición de los centros de datos a incidentes que amenacen su continuidad operativa. En este contexto, Turner recalca que estas instalaciones deben considerarse infraestructura crítica, tanto por su relevancia económica como por su papel en el soporte de sistemas esenciales, lo que obliga a gobiernos y empresas a reforzar su preparación y resiliencia.
Ante este escenario, Beazley destaca la creciente importancia de coberturas como huelgas, disturbios y conmociones civiles (SRCC), violencia política, terrorismo y riesgos cibernéticos, que adquieren un peso cada vez mayor en la gestión integral del riesgo de los centros de datos. Para Turner, el seguro debe dejar de concebirse únicamente como un mecanismo de transferencia de riesgos y pasar a actuar como un habilitador estratégico, capaz de proteger activos, mantener la operatividad y apoyar a las organizaciones en la toma de decisiones en un entorno de elevada incertidumbre.
Con estas reflexiones, Beazley pone el foco en la necesidad de adaptar los programas aseguradores a un perfil de riesgo en transformación, en el que los centros de datos ocupan una posición cada vez más central dentro del panorama económico y tecnológico global.
