Según el informe reciente de World Economic Forum, la digitalización en el sector de la construcción depende en gran medida de tres elementos fundamentales: colaboración, formación de la fuerza laboral y garantía de integridad y seguridad de los datos.
- Colaboración entre los distintos agentes
En la construcción actual, colaborar es clave para innovar. Las alianzas entre empresas de tecnología, proveedores y otras organizaciones del sector están impulsando grandes avances. Estas colaboraciones permiten compartir conocimientos, recursos y experiencia, ayudando a crear soluciones nuevas y efectivas. Además, colaborar conjuntamente, ayuda a mejorar continuamente y llegar a más mercados adaptándose a los cambios del entorno global que evoluciona cada vez más rápido.
- Formación, diversidad y actualización del talento humano
En un mundo en el que los avances de la tecnología digital y la inteligencia artificial incrementan, el ser humano sigue siendo un factor crucial para poder aprovechar al máximo las nuevas herramientas tecnológicas.
- Integridad, seguridad y gobernanza de los datos
La cantidad de datos generados crece de forma exponencial debido a que las infraestructuras y sus operaciones se vuelven más digitales y conectadas entre sí. Se estima que los grandes proyectos de infraestructura pueden producir, de media, hasta 130 millones de correos electrónicos, 55 millones de documentos y 12 millones de órdenes de trabajo. Este volumen tan grande de información hace que sea imprescindible contar con una buena gestión de los datos, una ciberseguridad sólida y un estricto cumplimiento de las normas y regulaciones vigentes.
En España, la transformación digital del sector de la construcción también está generando nuevos retos y oportunidades para la gestión de riesgos y seguros. La adopción de tecnologías o el uso masivo de datos implica riesgos tecnológicos y de seguridad que deben de ser gestionados de forma preventiva.
Para el sector asegurador, esto abre la puerta a nuevas soluciones y coberturas adaptadas a entornos digitales, así como a la necesidad de evaluar con precisión los riesgos asociados a la automatización, la conectividad o el intercambio de información entre múltiples actores.
Asimismo, las empresas del sector deben invertir en formación y cultura digital, garantizando que la tecnología se utilice de manera responsable y segura, y que los procesos estén alineados con los marcos regulatorios nacionales y europeos.
La digitalización está transformando la construcción, haciéndola más eficiente, colaborativa y basada en datos. Sin embargo, su éxito dependerá de la capacidad del sector para poner a las personas en el centro, proteger la información y fortalecer la cooperación entre todos los actores involucrados.
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