El 32º Encuentro del Sector Asegurador, organizado por Deloitte, MAPFRE y ABC, reunió a los principales líderes de la industria para debatir los desafíos actuales y las oportunidades del mercado asegurador en un contexto de transformación económica y tecnológica.
La presidenta de Unespa, Mirenchu del Valle, abrió la jornada con una propuesta concreta derivada de las lecciones aprendidas tras la DANA: la creación de protocolos automáticos de actuación que se activen de forma inmediata entre el Consorcio de Compensación de Seguros y las aseguradoras cuando se superen determinados umbrales de emergencia. Esta medida, explicó, permitiría coordinar respuestas rápidas y eficaces sin necesidad de debates previos, garantizando una gestión ágil y homogénea ante catástrofes naturales.
La propuesta recibió el respaldo de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). Su subdirectora de Inspección, Carolina Lameiro, clausuró el encuentro mostrando el apoyo del organismo supervisor: “El Consorcio estaría encantado de establecer una operativa similar y estar preparado en caso de que algo así vuelva a suceder”.
Del Valle recordó que, tras los episodios de fuertes lluvias en Valencia el pasado año, el Consorcio y 38 aseguradoras aplicaron un procedimiento operativo especial que permitió agilizar la tramitación de siniestros, con la mitad de los expedientes gestionados directamente por las entidades privadas. Gracias a este sistema, a finales de octubre quedaban pendientes menos de 5.000 expedientes, los más complejos y de mayor cuantía.
En su intervención, la presidenta de Unespa también subrayó la importancia de impulsar el ahorro a largo plazo en Europa a través de la propuesta de Unión del Ahorro y la Inversión (SIU), que considera “una oportunidad única para reducir la brecha de protección en pensiones”. Reivindicó además incentivos fiscales, educación financiera desde edades tempranas y una normativa que fomente la planificación económica a largo plazo.
Otro de los puntos destacados fue el impacto del cambio climático y la necesidad de reducir las brechas de aseguramiento, recordando que el 25 % de las viviendas afectadas por la DANA carecían de póliza. Del Valle insistió en la urgencia de mejorar la prevención y aumentar las tasas de aseguramiento en zonas rurales.
En materia de movilidad, anunció que a partir del 26 de julio de 2026 el seguro obligatorio se extenderá a vehículos agrícolas e industriales —como tractores, carretillas y volquetes—, lo que incrementará la facturación del ramo de Autos y ofrecerá mayor protección. Además, desde el 2 de enero de 2026, los vehículos personales ligeros también deberán contar con cobertura, aunque advirtió que aún falta el desarrollo normativo necesario.
La jornada reunió a destacados representantes del sector, quienes compartieron su visión sobre los retos de la industria. José Manuel del Corral (MAPFRE Vida) y Tomás Alfaro (Aegon España) coincidieron en que la transformación tecnológica y la automatización son claves para mejorar la eficiencia operativa. Patricia Ayuela (Línea Directa) destacó el potencial de la inteligencia artificial, mientras que Peter Huber (Santander) y Javier Valle (VidaCaixa) abordaron los retos del seguro de salud y la longevidad.
Asimismo, Vicente Cancio (Zurich España) anticipó una mayor concentración en la mediación, y Andrés Romero (Santalucía) apuntó hacia un modelo híbrido de distribución impulsado por la digitalización. Fernando Campos (DKV) defendió la colaboración entre la sanidad pública y privada, mientras que Juan Estallo (Helvetia España) puso en valor la importancia de “sumar fuerzas” en el sector.
Durante el cierre, Carolina Lameiro (DGSFP) recordó que la simplificación normativa impulsada por la Comisión Europea “no puede implicar dejar de cumplir la norma”. Recalcó que la supervisión seguirá centrada en la transparencia de los productos y en garantizar que el cliente conozca con precisión qué contrata.
El encuentro concluyó con un mensaje unánime: el futuro del seguro pasa por la anticipación, la colaboración y la adaptación a un entorno en cambio constante, donde la innovación, la educación financiera y la coordinación institucional serán esenciales para reforzar la resiliencia del sector.
