El final del año vuelve a situar a las pólizas de salud corporativas en el centro de la agenda empresarial. Con el 80% de los seguros de salud renovándose el 31 de diciembre, las compañías disponen de pocas semanas para revisar sus programas y garantizar que las coberturas ofrecidas a sus empleados responden a la evolución del mercado y a las nuevas expectativas de bienestar. Así lo recuerda Jhasa, bróker independiente especializado en soluciones aseguradoras para empresas, que advierte de la necesidad de ir más allá del análisis económico tradicional y abordar una actualización integral de garantías, servicios y experiencia del usuario.
El mercado de la salud corporativa atraviesa un periodo de transformación marcado por la demanda de cuadros médicos más amplios, mayor capilaridad y acceso reforzado a especialidades, incluidas aquellas vinculadas a la salud emocional. Los empleados buscan tiempos de espera más reducidos y una oferta asistencial más completa, lo que está llevando a las aseguradoras a ampliar sus redes e incorporar servicios de mayor valor. Para las empresas, este cambio convierte la revisión de las pólizas en un ejercicio imprescindible si quieren mantener un programa actualizado y competitivo.
A este contexto se suma el crecimiento sostenido de las pólizas en modalidad de reembolso, especialmente valoradas por perfiles medios y directivos. Este tipo de producto permite al empleado elegir libremente especialista y centro médico, recibiendo un reembolso total o parcial del coste. Como consecuencia, las organizaciones deben revisar sublímites y condiciones para asegurar que continúan ofreciendo soluciones percibidas como beneficios diferenciales y alineadas con el estándar del mercado.
La digitalización del bienestar corporativo se ha convertido en otro elemento clave. Las empresas deben asegurarse de que sus pólizas incorporan herramientas digitales que mejoren la experiencia del usuario, como apps de gestión intuitivas, plataformas flexibles de beneficios, servicios de telemedicina y recursos de prevención y salud mental. La calidad de esta experiencia se ha convertido en un factor decisivo para la satisfacción y fidelización del talento, especialmente en un entorno en el que los beneficios no salariales juegan un papel creciente.
En paralelo, muchas organizaciones están reforzando las coberturas dirigidas a sus comités de dirección y colectivos estratégicos, incorporando servicios más avanzados como reconocimientos médicos ampliados, acceso a clínicas premium, pólizas de enfermedades graves y soluciones sanitarias más personalizadas. Estas mejoras se están consolidando como un estándar en empresas que quieren atraer y retener talento clave.
“Estamos en el momento del año en el que las empresas deben asegurarse de que sus programas de salud están alineados con las últimas novedades del mercado. No se trata solo de renovar, sino de evolucionar el plan para ofrecer a sus equipos coberturas más completas, experiencias digitales superiores y productos que respondan a nuevas necesidades”, explica Diana Hernández, directora de People & Solutions en Jhasa.
Con este escenario, la renovación de pólizas se convierte en una oportunidad estratégica para que las compañías revisen su propuesta de bienestar, refuercen la protección de sus equipos y consoliden un paquete de beneficios competitivo en un mercado laboral cada vez más exigente.

