Swiss Re Institute ha publicado su informe anual titulado «Resilience or rebuild? The costs and benefits of climate adaptation measures for flood», en el cual se examinan los costos y beneficios de diversas estrategias de adaptación climática para reducir el impacto de las inundaciones. Según el informe, las pérdidas económicas por desastres naturales alcanzaron aproximadamente 280 mil millones de USD en 2023, de los cuales 51.6 mil millones fueron ocasionados por inundaciones, que representan el 31% de las pérdidas catastróficas de las últimas cinco décadas.
El estudio aborda distintos enfoques para enfrentar las inundaciones, tales como infraestructura «gris» (dique y represas), soluciones basadas en la naturaleza (como restauración de humedales) y medidas políticas (zonificación y planes de reubicación). Los investigadores enfatizan que, aunque ninguna medida garantiza la erradicación completa del riesgo, una planificación adaptativa reduce significativamente el impacto económico y social, haciéndolo más viable y accesible para las aseguradoras.
Uno de los puntos destacados es el uso de la «relación costo-beneficio» (BCR) como métrica clave para comparar la efectividad económica de las medidas. El informe revela que soluciones como los diques pueden tener una BCR que multiplica hasta 14 veces la inversión inicial, especialmente en áreas costeras de alto riesgo. En el caso de inundaciones fluviales en Europa, los espacios de retención de agua mostraron la mayor eficiencia en reducción de daños con una BCR promedio de 4.
Además, el Swiss Re Institute resalta el papel crucial del sector reasegurador y asegurador en la mitigación de riesgos mediante la colaboración en proyectos de resiliencia y políticas de adaptación que permiten tanto una recuperación rápida como una reducción en los costos de primas.
Este informe se posiciona como un recurso esencial para gobiernos, aseguradoras y planificadores urbanos que buscan tomar decisiones informadas sobre inversiones en infraestructura y adaptación climática, con el objetivo de construir comunidades más resilientes ante el aumento de eventos climáticos extremos.
